POESÍA DESPUÉS DEL 75…

external image poesia.png

Se puede considerar la poesía española como comtemporánea a partir de la segunda mitad del siglo XX, emancipada de la literatura de postguerra. Alrededor del año 1960 comenzó a surgir una nueva promoción joven de poetas y creadores cuyos cánones estilísticos se diferenciaban de los de sus más inmediatos predecesores.

Los Nueve Novísimos

Como reacción frente a la “poesía social” aparece a finales de los años 60 un nutrido grupo de poetas cuya más relevante característica fue una muy importante atención a la forma, atención que la poesía social no había situado en primer lugar en su concepción del hecho poético, y un marcado interés hacia los fenómenos que han recibido el nombre de cultura de masas: cines, cómic, música pop, entre otros.


Años ochenta: poesía figurativa, poesía metafísica, irracionalismo


Como reacción al culturalismo, un grupo de poetas escribe en Granada el manifiesto La otra sentimentalidad, que reivindica una poesía realista, con un léxico sencillo, situaciones cotidianas y búsqueda de la emoción. De entre sus redactores sobresalen Álvaro Salvador y Luis García Montero. Los modelos de esta promoción hay que buscarlos en los poetas del 50, especialmente en Jaime Gil de Biedma, Ángel González y Francisco Brines.
A mediados de la década, un conjunto de autores que se agruparon bajo lo que ellos mismos denominaron la Diferencia, reivindicaron la independencia y libertad literarias, frente a la poesía de la Experiencia, que consideraban tendencia dominante, protegida, tal y como afirmaban en sus poéticas y textos teóricos, por los poderes públicos.
Aunque en un principio cualquier desmarcamiento del paradigma oficial validaba las propuestas de esta corriente, sus autores fundacionales fueron derivando hacia un tipo de poesía formalmente más exigente, lejos de la lengua coloquial y las temáticas urbanas.

En cuanto a poesía épica, destacan los nombres de Julio Martínez Mesanza, Julio Llamazares y Juan Carlos Suñén. En ambos domina el trasfondo moral.
Surge asimismo una corriente de poesía enmarcada en el irracionalismo, alejada de los postulados de la poesía de la experiencia. Dentro de este grupo destacan poetas como el leonés Juan Carlos Mestre, Blanca Andreu o Fernando Beltrán, cuyo "Aquelarre en Madrid" supone un claro ejemplo de poesía rupturista con el pasado culturalista y una apuesta por la vanguardia poética. Posteriormente su poesía se orientará también por el lado social, aunque sin abandonar nunca un cierto irracionalismo y surrealismo. Otros nombres asociados a la corriente irracionalista son Luisa Castro, Amalia Iglesias o Ángel Petisme.
Otra corriente sería la poesía metafísica o del silencio, representada por autores como Miguel Casado, Esperanza López Parada, Andrés Sánchez Robayna, Álvaro Valverde, Vicente Valero, Olvido García Valdés, Ada Salas y Amparo Carballo Blanco que defienden una poesía minimalista en la que cobran suma importancia los espacios entre palabras.
Es notable la proliferación de poemarios sobre el erotismo desde un punto de vista femenino, escritos por autoras como Ana Rosetti (Los devaneos de Erato), Almudena Guzmán (Poema de Lida Sal, Usted, Calendario, El príncipe rojo) o Aurora Luque (Hiperiónida, Problemas de doblaje, Camaradas de Ícaro).



Años noventa: más allá de realismo y metafísica


Algunos poetas tienden a una cierta conciliación de posturas, en la que se incluyen poetas como Jorge Riechmann, los últimos libros de Carlos Marzal y Vicente Gallego. Riechmann evoluciona desde una poesía metafísica y hermética (Cántico de la erosión) hasta una comprometida con la sociedad (El día que dejé de leer El País). Gallego comenzó con un periodo reflexivo (La luz, de otra manera) al que fue incorporado meditaciones sobre la vida actual y las relaciones de pareja (La plata de los días). Fernando Beltrán, tras su manifiesto en favor de una "poesía entrometida", orientará parte su voz poética a un lado social, sin abandonar el estilo que comenzó con "Aquelarre en Madrid". Fruto de esta conciliación son también las voces de, cada vez más abiertas al experimentalismo y a una relectura irónica de la vanguardia.

Por otro lado, recogiendo la herencia del realismo sucio, surge una poesía centrada en explorar emociones que redundan en el hastío y el desengaño. Los autores principales en esta línea son a Roger Wolfe y Pablo García Casado.
Una nueva tendencia, a quien parte de la crítica ha venido a denominar poesía de la conciencia, se forma en una poesía de fuerte raigambre social, alrededor tanto de los encuentros poéticos organizados en Moguer con el nombre de Voces del extremo como a través de diversos movimientos de izquierda anticapitalista. Autores en esta línea serían Antonio Orihuela, Isabel Pérez Montalbán, Jorge Riechmann, Antonio Méndez, David González y Enrique Falcón.


Un nuevo milenio


La poesía más reciente se mueve en muy diversos frentes sin que se pueda hablar en ningún caso de una escuela predominante. Incluso dentro de cada grupo las diferencias son enormes y en muchos casos un poeta se puede adscribir a varios de ellos.

Se produce en algunos poetas una vuelta al tratamiento de los temas humanos y sociales con un tono grave pero con leves cesiones a la ironía, Ana Isabel Conejo, José Daniel García, Carlos Martínez Aguirre, Vanesa Pérez-Sauquillo, Mariano Peyrou, Julia Piera, Miriam Reyes, Ben Clark, Julieta Valero, David Leo García o Martín López-Vega. En una línea también humana y social, pero añadiendo un tono expresionista y existencial se situaría Julio Mas Alcaraz. Otros poetas se adscriben de alguna manera a la herencia del culturalismo Juan Carlos Abril, Juan Antonio Bernier, Rafael Espejo, Abraham Gragera, Antonio Portela, José Luis Rey y Alberto Santamaría o, en menor medida, Elena Medel. Algunos poetas escriben una poética confesional centrada en el yo poético. Ejemplos serían Alfonso Berrocal o Pablo Méndez. Existe por otra parte una cierta recuperación del purismo en la órbita de José Ángel Valente, Amparo Carballo Blanco y Ada Salas: Marcos Canteli, Jordi Doce, Fruela Fernández y Ana Gorría. Un nuevo grupo sería el denominado "lanzarotistas", moderados por Sánchez Robayna, grupo en el que destaca Rafael-José Díaz. Y finalmente se puede hablar de un grupo de poetas continuadores de la herencia rilkeana, con antecedentes en Claudio Rodríguez y Vicente Valero: Javier Cánaves, Javier Cano, José Antonio Gómez Coronado o Javier Vela.
En definitiva, postmodernismo y eclecticismo en un grupo extraordinariamente heterogéneo.


Poetas mas recientes

Felipe Benitez reyez
Luis garcia montero
Maria Antonia Ortega
Nial Binns
Juan Lamillar
Miguel d´Ors
Antonio Moreno Figuera s
Marga Blanco Samos
Ana Rossetti
Blanca Andreu
Elena Medel
Jesus Aguado
Luis Antonio de Villena
Carlos Marzal
Ignacio Elguero

Jorge Riechmann